Alberto Fernández designará a Sergio Massa al frente de un superministerio unificado que incluye a  Economía, Desarrollo Productivo y Agricultura, Ganadería y Pesca.

«El presidente Alberto Fernández decidió reorganizar las áreas económicas de su gabinete para un mejor funcionamiento, coordinación y gestión», dice el comunicado oficial del Gobierno, que puso fin a tortuosas semanas en las que se demoró el ingreso de Massa al gabinete, que estaba cantado desde que el gobierno perdió el rumbo económico, incluso antes que renunciara Martín Guzmán.

Silvina Batakis que viajó al FMI sin un programa y no la pasó bien, le entregó su renuncia al presidente recién llegada de Washington este jueves, pero Alberto le pidió que siguiera trabajando. Por eso se hablaba de que podía ocupar la Secretaría de Hacienda en Economía, pero finalmente quedará al frente del Banco Nación en lugar de Eduardo Hecker. Estuvo en el Palacio de Hacienda apenas dos semanas en las que el dólar se disparó por arriba de los 300 pesos y el riesgo país bordeó el récord de los 3000 puntos. Nunca pudo articular un paquete de medidas que de respuesta a la crisis y prometió un ajuste fiscal que no se vio en la realidad.

Julián Domínguez fue el único funcionario que decidió renunciar y volver a su casa, el resto de los desplazados aceptó cargos menores con tal de seguir en el Gobierno.

 

En su caída Batakis también arrastró a su histórico jefe político: Presidencia confirmó este jueves el regreso a la Embajada en Brasil de Daniel Scioli, que duró 43 días como ministro de Desarrollo Productivo. «El presidente le agradece profundamente haber estado presente en el gabinete cuando fue convocado», dijo presidencia en un comunicado. Julián Domínguez no quería ser secretario de Agricultura y por eso le presentó su renuncia a Alberto. Fue el único de los funcionarios que perdieron su cargo que decidió por volver a su casa, el resto aceptó cargos menores con tal de seguir en el Gobierno.

Fue el caso de la titular de la AFIP, Mercedes Marcó del Pont, verdadera jefa del albertismo económico, que fue desplazada del organismo recaudador y aceptó ocupar la Secretaría de Asuntos Estratégicos que dejo vacante Gustavo Béliz, que forzado a renunciar luego que Massa absorbiera las relaciones con los organismos internacionales, bilaterales y multilaterales de crédito, fuente del poder real del ex ministro menemista.

Renunció Béliz, uno de los funcionarios más cercanos a Alberto

Para el organismo recaudador se mencionaba al titular de Aduana, Guillermo Michel, pero el funcionario massista seguirá en su actual cargo y por eso Cristina Kirchner se quedará con esa silla. Quien fue confirmado como titular de AFIP es el platense Carlos Castagneto. El ex arquero de Gimnasia es el actual director general de Recursos de la Seguridad Social del organismo fiscal.

Massa sería reemplazado en la presidencia de la Cámara de Diputados por Cecilia Moreau, del Frente Renovador. Esa era una de sus exigencias para sumarse al Ejecutivo. Su llegada al gabinete contó con un respaldo activo de Estados Unidos, pero también de gobernadores e intendentes peronistas y hasta del Movimiento Evita.

Durante la jornada también hubo una discusión intensa sobre la jefatura de Gabinete donde Cristina quería ubicar al chaqueño Jorge Capitanich, pero finalmente Juan Manzur logró conservar su puesto. El otro albertista que quedó parado fue el ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis, que incluso podría sumar a su cartera el área de Transporte.

Como sea, el arribo al Gobierno de Massa con la suma del poder en las áreas económicas, corona una larguísima pulseada, que se explica porque detrás de la discusión de cargos y competencias, se desplegó una lucha implícita por un relevo posible en la conducción del peronismo.

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