En el Gobierno preocupa el conflicto constante con los medios y el rol de Gabriela Cerruti, la portavoz que Alberto Fernández empoderó como a pocos funcionarios de su gabinete.

 

El presidente volvió a atacar a los medios este miércoles de manera virulenta. En un acto en la sede del gremio Smata, dijo que los medios «intoxicaron la cabeza de los argentinos» y «que todos los días muestran desánimo».

 

Los ministros están preocupados con la ascendencia que tiene Cerruti en el presidente. Ex periodista, la portavoz es una fuerte crítica de los medios y desde que asumió tuvo varios encontronazos con periodistas, incluso con los que ella misma cataloga de «amigos», como hizo el último viernes.

 

Este mismo miércoles se dirigió de mala manera a los acreditados en la Sala de Periodistas porque consideró que estaban llegando tarde a una conferencia de prensa con Juan Manzur después de la reunión de gabinete.

 

«¿Qué pasa si llamo a sus jefes y les digo que no bajan?», dijo Cerruti según el testimonio de Juan Pablo Peralta, uno de los acreditados en la sala que explicó que los periodistas estaban haciendo el sorteo para definir quiénes harían las preguntas. «Me importa un carajo que estén haciendo un sorteo, son unos irrespetuosos», fue la respuesta de Cerruti, según Peralta.

 

Cerruti ya había tenido un encontronazo con los acreditados cuando desde Presidencia quisieron instalar cámaras fijas en la Sala de Periodistas con la excusa de hacer un «brief de prensa». También genera malestar entre los periodistas que después de las conferencias la portavoz suba videos a Instagram para ridiculizar las preguntas que le hacen.

 

Pero más allá de las peleas de la propia portavoz con los periodistas en el gabinete genera malestar que su protagonismo sea en desmedro de la defensa del Gobierno y de la imagen del presidente.

La propia Cerruti felicitó a Alberto por la entrevista que dio diez días atrás a Ernesto Tenembaum, en la que el presidente se perdió por momentos y hasta anunció una suba de retenciones que su propio ministro de Agricultura debió salir a negar. Pero nadie se anima a plantearlo en el gabinete porque Cerruti está avalada por Alberto. Y eso aún a costas de resignar un funcionamiento correcto de la comunicación interna del gobierno.

La vocera de Alberto sugiere que van a perder las elecciones

«No la conozco», dijo a LPO el vocero de un ministro que cumple funciones desde diciembre de 2019, para graficar la descoordinación comunicacional del gabinete.

 

Entre los funcionarios había causado ruido la reciente polémica revelada por Clarín sobre la serie que está grabando la TV Pública sobre un libro de la propia Cerruti, titulado «La revolución de las viejas».

 

«Es un papelón que con las dificultades comunicacionales y políticas que tenemos la vocera se siga ocupando de alimentar su imagen por sobre la del gobierno. Sólo le importa tener protagonismo», dijo a LPO un funcionario del ala albertista del gabinete.

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